Si te es difícil entender de qué se trata la ideología de género, piensa en Miss España 2018, Ángel Ponce, “Ángela Ponce”.

¿Más claro? Un hombre vestido como mujer que participa y le gana a decenas de mujeres en un concurso especialmente diseñado para mujeres.

No estoy exagerando. Un hombre. Biológicamente hombre. Genéticamente hombre. XY. Nació con un pene, vamos.



Pero él -porque a pesar de las cirugías para quitarse el pene, fabricarse algo parecido a una vagina e implantarse senos, sigue siendo biológicamente él- asegura que antes de nacer ya era mujer.

Y la ideología de género significa que no solamente él puede creerse todo eso -que si él quiere creer que es Wonder Woman, pues que lo crea-, sino que todo el resto del mundo está obligado a creerlo también. Y a permitir que si quiere participar en un concurso en el que, por su naturaleza, solo están admitidas mujeres, pues lo haga.

Y que a pesar de que en verdad es un hombre operado, gane el concurso. Y que los medios de comunicación lo celebren. Y que el que lo critique es un, ya no homofóbico, sino un transfóbico, un intolerante, un salvaje, un retrógrada. Y así.

Pero hombre. Qué exageración. El género -la equidad de género, la igualdad de género- se trata solo de que las mujeres tengan los mismos derechos que los hombres. Así intentan engañarnos en mi patria, Perú, por ejemplo.

Que el género es la mayor invención a favor de que hombres y mujeres seamos iguales y tengamos los mismos derechos.



Pero es todo un engaño. El género, como teoría sociológica, sostiene que ser hombre o mujer no está determinado por el sexo biológico, sino que son roles que se pueden asumir o cambiar.

Así, puedes ser biológicamente un hombre, pero tener un rol femenino (que incluye, digamos, la cirugía de cambio de sexo) y a la vez gustar de mujeres. El caso de Bruce “Caitlyn” Jenner.

¿Confundido? Pues así de confusa va la ideología de género.

Pero esto se pone aún más confuso. Hay quienes dicen tener “género fluido”. Es decir que asumen roles masculinos o femeninos como quien cambia de ropa.

Calma, que los ideólogos de género tienen una solución para todo esto. La confusión se acaba criando a los niños con género neutro. Y Celine Dion (la cantante de “My Heart Will Go On” de Titanic) ha lanzado una marca de ropa especialmente diseñada para que desde bebés, las futuras generaciones se vistan con ropa de género neutro. Porque el azul, el rosa, el amarillo o el verde podría determinar el género de los niños en el futuro. ¡Horror!



¿Y todo esto qué tenía que ver con la igualdad entre hombres y mujeres? Absolutamente nada, claro.

En principio porque hombres y mujeres no somos anatómica ni psicológicamente iguales. Lectores hombres, ¿han tratado de verdad de hacer varias cosas en simultáneo (alias multitasking)? ¿Y han fracasado, verdad? ¡Ellas lo pueden hacer!

Y luego porque esta ideología de género en nada se refiere a la dignidad de los seres humanos, sino una serie de confusiones que ni siquiera se quedan en adultos.

Como dato, en 2017 un juez en Santiago de Chile autorizó el cambio de sexo a un niño de cinco años que era biológicamente hombre pero “su cerebro se identifica con una niña”.

Y si su cerebro se identifica como Supermán, ¿qué operación le hacemos?



Vamos, David, qué exageración. Dos o tres casos. La ideología de género está más allá.

También en 2017, un hombre “transgénero” venció a sus competidoras mujeres en la categoría femenina de un concurso de levantamiento de pesas en Nueva Zelanda.

Este año, un hombre venció a las mujeres que competían en un certamen mundial de ciclismo, en la categoría femenina.

También este 2018, un joven ganó por segundo año consecutivo la categoría femenina de lucha en Texas, Estados Unidos.

No. Esto no es un caso aislado. Esto es la ideología de género. Y esto podría promoverse mañana mismo en la escuela de tus hijos.

¿Y lo vas a permitir?